Sueños y Pan

Xoel López

Sueños y Pan
Released

Tercer disco de Xoel López a su nombre. Y 14º de su trayectoria. Todo ha cambiado mucho. En su vida y en su música, que aquí siempre van de la mano. No es para nada ya aquel muchacho fascinado por ídolos sesenteros, que emergió en los noventa con la Elephant Band. Tampoco, el veinteañero que se reafirmaba con la careta de Deluxe, cantándole un “Que no” a la inercia que lo iba a arrinconar en los dosmiles. Y, aunque se trate de un punto de inflexión definitivo, queda poco de la aventura bohemia que lo llevó a recorrer América en busca de alimento espiritual para su carrera. Todo resulta diferente ahora. El Xoel de 2017 luce 40 años en el DNI. Disfruta una reposada vida familiar. Ha perdido todos los complejos musicales que pudiera tener. Y, desde un eclecticismo total, se inquieta por cosas muy distintas a las de entonces. Dos de ellas, cargadas de simbolismo, titulan el nuevo trabajo.

Sueños y pan. Palabras que pretenden abarcar mucho con muy poco. Para Xoel los sueños engloban lo que uno trata de ser. Ideales, aventuras, arte y misterio. Umm… empezamos a volar. El pan, por su parte, representa lo terrenal. Los alimentos, el hogar, lo cotidiano y el trabajo. Necesidades que obligan a aterrizar. Iniciado el descenso. La madurez muchas veces consiste en alcanzar lo segundo, dejando a un lado todo lo primero sin darnos cuenta del todo. Pero en “Sueños y pan” Xoel canta a todo lo contrario. Reivindica el pan para poder soñar y construir ese otro espacio. Él y todos los demás. Siempre teniendo claro dónde empieza todo. “Y aunque temo perderme en mundos raros / siempre dejo piedras para poder regresar tu lado”, dice con cierta fragilidad en “Insomnio”. Tintineo de guitarras. Un fraseo que sube a Silvio Rodríguez en una barca de soft-pop de los setenta. Y una parte final de saxo y ruido blanco. Queda una cosa clara: el momento cumbre no está ahora fuera de casa, se encuentra en el hogar.